IRRIGAL

Agua Potable / Agua Bruta

La gama IRRIGAL®, tubería para riego

Tubería de riego

Fundición dúctil al servicio del mercado del riego

Las tuberías y accesorios en fundición dúctil de la gama IRRIGAL© están disponibles desde DN 150 a DN 600 mm. La gama IRRIGAL© se complementa con la gama NATURAL® para los DN 700 a DN 1000 mm, y con la gama CLASSIC® para los DN 1100 a DN 2000 mm. Tanto la gama IRRIGAL©, como la NATURAL® y la CLASSIC®, cumplen con las características tradicionales de la tubería en fundición dúctil para responder a las exigencias de los sistemas de canalización agrícola.

Adicionalmente las uniones y revestimientos de la gama proporcionan las siguientes ventajas:

Dada la facilidad de montaje, no es necesario personal especializado para su instalación, tanto para la gama IRRIGAL© como la Natural® CLASSIC®
 

Accesorios para la gama IRRIGAL®

Las tuberías IRRIGAL® se complementan con accesorios de la gama NATURAL® equipados de un revestimiento epoxi azul aplicado por cataforesis o deposición electroestática:

La tubería IRRIGAL© caracterizada por su color verde, cuenta con un revestimiento exterior BIOZINALIUM, de aleación cinc y aluminio 85-15 enriquecida con cobre, de masa mínima 400 g/m2 y con capa de protección Aquacoat de naturaleza acrílica en fase acuosa, de espesor medio 80 µm de color verde. Todos los tubos tienen un revestimiento interior de mortero de cemento sulfato resistente compatible con el agua utilizada en riego agrícola. 

 
Robustez, facilidad de instalación y estanqueidad. La gama IRRIGAL© está perfectamente adaptada a las exigencias de las redes de riego agrícola.
 
DN : 150 a 600
PFA : 31 a 64 bar
Documentación
Soluciones

Riego agrícola

El sector agrícola representa uno de los motores fundamentales en la economía de un país, así como un pilar básico en su desarrollo. Las estimaciones que realiza Naciones Unidas, prevén que para el año 2050 la población mundial rondará los 9.800 millones; resultando por tanto lógico destacar el papel fundamental que deberá desempeñar la agricultura para garantizar el suministro de alimentos a la población del futuro.

Entre los desafíos globales relativos al recurso del agua, el riego se encuentra en primer lugar. En la actualidad, cerca del 70% del consumo mundial de agua dulce tiene como destino la agricultura (22% para la industria y sólo el 8% para el consumo doméstico), representando el regadío un 20% del total de la superficie mundial cultivada.

En el caso de España -según el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación- es el 22% de la superficie la que corresponde a regadío, lo que equivale a un total de 3,8 millones de hectáreas.

Tuberías Irrigal para riego de cultivos

Resulta pues la agricultura de regadío imprescindible para abordar la necesidad creciente de alimentos, ya que aporta el 40% de la producción total y produce hasta 6 veces más que la agricultura de secano.

En este contexto, nos encontramos ante la necesidad -por un lado- de reducir el consumo de agua destinado a fines agrícolas (con el fin de preservar los cada vez más escasos recursos hídricos de que disponemos) y, a su vez, asegurar el aumento sostenible de la producción de alimentos. Para abordar este reto, se vislumbra como imprescindible continuar el proceso de modernización de los sistemas de regadío que garanticen un uso cada vez más eficiente. Siendo conscientes de que todavía a día de hoy, existen sistemas de riego que presentan una ratio de eficiencia muy bajo; perdiéndose grandes cantidades de agua por evaporación sin llegar al suelo ni a los cultivos.

En este sentido, un referente en el sector como la Federación Nacional de Comunidades de Regantes (FENACORE) también aboga por la eficiencia en relación al binomio agua-energía, resultando esencial para un correcto aprovechamiento del agua; así como insisten igualmente en la necesaria inversión en renovación de infraestructuras de transporte y distribución para poder hacer frente y paliar los efectos negativos del cambio climático.

A pesar de que todavía queda un largo camino por recorrer y mucho esfuerzo por realizar, en España podemos sentirnos orgullosos, ya que la modernización del regadío nos sitúa con ventaja respecto a nuestros vecinos europeos, contando con el 75,9 % de la superficie ya modernizada. Gracias a estas iniciativas, el método de regadío más sostenible (el riego localizado) ha sido el que más ha avanzado durante la última década con 440.480 hectáreas desarrolladas. Este aumento ha ido acompañado del descenso en un 25% del consumo de agua, lo que convierte en realidad ese certero objetivo de lograr hacer más con menos recursos; asumiendo la máxima para el sector de que “el futuro del regadío, o es modernizado, o no será”.

Ambiciosos retos los del sector agrícola en España que se enfrenta, tanto a su propia supervivencia, como a la de la población dedica al mismo. Con el horizonte puesto en esa llamada España vaciada que continúa modernizando su campo para garantizar el suministro sostenible de alimentos, a la vez que logra atraer y fijar de nuevo población al territorio de una forma eficaz y rentable para las futuras generaciones.

La fundición dúctil en el mercado del regadío

Debido a la gran dispersión geográfica del regadío en España, la multitud de cultivos y los casi 4 millones de hectáreas desarrolladas, mantener y modernizar las infraestructuras hidráulicas de transporte del agua supone realizar fuertes inversiones público-privadas

riego por goteo La romana

A través tanto de diferentes entidades públicas dependientes del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación -como por ejemplo SEIASA (Sociedad Mercantil Estatal de Infraestructuras Agrarias)-, así como de las diferentes Confederaciones, Federaciones y las propias Comunidades de Regantes (corporaciones de derecho público, adscritas a los organismos de cuenca, genuinamente españolas), se trabaja conjuntamente en las tareas de gestión, mantenimiento y mejora de las infraestructuras hidráulicas para el cultivo de regadío. Contando con recursos limitados como la financiación estatal a través del MAPA-SEIASA, el Fondo Europeo Agrario de Desarrollo Rural -FEADER- y la propia financiación privada de los agricultores.

Se hace por todo ello indispensable diseñar y construir redes de riego fiables y duraderas a muy largo plazo con un coste de ciclo de vida eficiente e impactos medioambientales mínimos. En el mercado es posible encontrar un amplio abanico de materiales disponibles con diferentes calidades, cualidades y precios. Seleccionar pues cuál es el más adecuado en un proyecto determinado, es complejo y depende de múltiples factores técnicos y económicos.

Especial cuidado hay que prestar a este último criterio, el económico. Ya que el simple coste inicial (€/ml) de una tubería de un determinado material puede no resultar ser finalmente el más beneficioso en una conducción, comparativamente hablando. Otros criterios más técnicos necesariamente evaluables como puedan ser: que la canalización requiera menos uniones o que éstas sean más económicas, que requiera de un menor movimiento de tierras, o de una zanja más económica, etc. son elementos clave que podrían suponer que la tubería instalada con el material base más caro resulte en su conjunto de menor coste.

Así como las prestaciones físicas del material, deben ser fundamentales a la hora de evaluar el comportamiento mecánico en obra de una canalización. Al seleccionar en un proyecto una tubería de fundición dúctil como la de Saint-Gobain PAM España, se parte de un material base muy resistente y duradero con una longevidad real de más de cien años -con tuberías instaladas en distintas partes de Europa-. Representa una decidida apuesta por la innovación, tras más de 100 años de experiencia de la marca PAM en el sector del agua en España desarrollando nuevos revestimientos -interiores y exteriores- que aportan mejoras tanto en la durabilidad de las conducciones como en su capacidad de transporte de efluentes.

Saint-Gobain PAM atiende así todas y cada una de las necesidades de los profesionales del sector del riego agrícola en España a través de sus soluciones completas de canalizaciones en fundición dúctil. Diferentes gamas de producto disponibles en un único material, sostenible y de contrastada eficacia.

Gama de productos

Hablar del cultivo de regadío es para Saint-Gobain PAM hablar de IRRIGAL®. Su marca de referencia en tubería de fundición dúctil de color verde para el abastecimiento del agua de riego agrícola. Durante las últimas décadas, la evolución de esta gama ha seguido la tendencia de la marca, innovando en mejora de prestaciones, hasta la última incorporación del más evolucionado, innovador y ecológico de los revestimientos exteriores activos desarrollados hasta el momento por Saint-Gobain PAM denominado BioZinalium®.

Un verdadero trinomio químico de eficaz resultado (ZINC-ALUMINIO + COBRE + AQUACOAT®) al servicio de las canalizaciones en fundición dúctil, aportando valores diferenciales como son:

  • Protección contra la corrosión global, triplicando la vida útil de la tubería.
  • Seguridad frente a la biocorrosión localizada: a través de la presencia de cobre.
  • Compromiso con el desarrollo sostenible: capa Aquacoat® libre de BPA y COV.

Saint-Gobain PAM ofrece así una solución completa de canalizaciones en fundición dúctil para el transporte de agua de riego agrícola que se compone de:

Apostando por el único fabricante europeo que comercializa los elementos necesarios de una canalización en el mismo material -la fundición dúctil- con un mismo comportamiento mecánico; evitando así los posibles problemas derivados de emplear diferentes materiales con prestaciones desiguales.

Desde el 2005 se han instalado en España alrededor de 1.500 km de canalizaciones en fundición dúctil PAM IRRIGAL® y PAM NATURAL® en las diferentes obras de modernización y nuevos regadíos, consolidándose como una de las principales alternativas sostenibles y de calidad dentro de los diferentes materiales para canalizaciones en el mercado de riego.

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Ver también

Saint-Gobain PAM es el líder mundial en la fabricación de soluciones completas de canalizaciones de fundición dúctil.
El 70% del consumo mundial de agua dulce tiene como destino la agricultura.